SciStarter, una plataforma estadounidense que reúne iniciativas científicas internacionales, entre ellas, proyectos impulsados por la NASA y plataformas como iNaturalist, ha aceptado un proyecto de ciencia ciudadana que ha sido desarrollado en Sevilla.
Firmado por Francisco Javier Lobo Cabrera – científico de datos y doctor en Biotecnología por la Universidad Pablo de Olavide – y José Antonio Prado Bassas – profesor y vicedecano en la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Sevilla -, el proyecto Proteins Mosaic Q Project, al que recientemente se ha sumado como colaboradora María de los Ángeles García-Rosales Delgado, bióloga por la Universidad de Sevilla, busca reunir evidencia de una propiedad estructural presente en las proteínas.
El modelo de mosaico Q parte de un trabajo extenso de análisis de datos experimentales y de múltiples simulaciones estocásticas de estructura, y alcanza un R2 del 97.9%, lo que supone una señal clara sobre todo en el campo de la biología, donde a diferencia de otros campos como la física siempre hay mayor variabilidad.
“Lo más interesante es que se demuestra que esta propiedad no es azarosa, estando presente en las más de 160000 estructuras proteicas analizadas. La admisión en SciStarter supone un reconocimiento del valor del proyecto y su enfoque de ciencia ciudadana”, señalan.
El estudio realiza un análisis matemático/computacional a gran escala a partir de datos de estructura 3D de proteínas, obteniendo una disposición particular de los aminoácidos (mosaico Q) común a ellas.
Pero, ¿en qué consiste esta propiedad exactamente? Realmente, se trata de una forma de organización de los aminoácidos (los “ladrillos” que conforman las proteínas) en el espacio tridimensional.
Hasta ahora, se sabía que los aminoácidos de tipo hidrofóbico tendían a localizarse juntos en la estructura en lo que se conoce como núcleo hidrofóbico.
Lo que propone el mosaico Q es que, además de esto, el resto de aminoácidos tienden a agruparse en grupos de aproximadamente ocho de acuerdo a su tipo químico (polar, ácido, básico o especial).
Se aceptan observadores independientes.
Una de las características de Proteins Mosaic Q Project es su naturaleza colaborativa. Cualquier investigador/a o persona interesada puede contribuir como observador independiente.
Esto es debido a que el mosaico Q, además de inferir estadísticamente, también puede apreciarse visualmente de forma directa en imágenes de estructura de proteínas. La iniciativa cuenta con múltiples seguidores en Linkedin, con profesionales del campo de la bioinformática y análisis de datos.
“Estamos ahora en plena fase de difusión y queremos que esta colaboración siga creciendo”, afirman.
